viernes, 17 de diciembre de 2010

BUSCANDO UNA AVENTURA      
Erase un día oscuro y solitario  de verano en un pueblo llamado Tresviso Cuatro niños que se llamaban Diego David, Samuel, Diego y Jose estaban paseando por el pueblo, aburridos, buscando algo para hacer y poder divertirse pero por ahora no había nada hasta que, a los cuatro se nos ocurrió una idea ¡hacer un puzle como su pueblo (Tresviso)! Al principio no sabíamos  con que hacerlo pero a Diego se le ocurrió una idea, irnos a una papelería  para comprar los materiales necesarios, pero no había en el pueblo. Así se lo pedimos a nuestros padres. El de Diego dijo que no, el de Jose igual,  pero el de David dijo que si y los cuatro nos pusimos muy felices porque por fin nos podíamos divertir y esperamos ansiosamente a que nos lo trajera y por fin llego ese día, él de empezar a construirlo, yo que dibujaba más o menos hice el  dibujo, Jose los nombres, Diego algunos de los decorados, Ángel me ayudo a dibujar y en unos días acabamos el plano, luego…
¿Cómo haríamos, la forma del puzle que tenía que tener 500 piezas?  Entonces se nos ocurrió una idea: coger muchos folios y hacer las formas pero… ya era de noche y nuestros padres nos llamaban a cenar y luego, no nos dejaban salir de casa y nos decían o a la tele o a la consola pero no nos dejaban salir a la calle, Así fue que  quedamos en el bar para seguir pero el padre de Diego nos pillo y nos mando derechitos a casa y nuestros padres nos castigaron.  Cuando amaneció nos levantamos a las 08:00 pero con mucho sueño entonces nos pusimos al trabajo pero nos llamaron a desayunar, nos fuimos corriendo para que no nos dijeran nada,  desayunamos rápido para no perder tiempo del día  y nos pusimos a ello. Ya  teníamos 200 piezas  pero nos estábamos cansando porque era mucho estrés y un trabajo muy cansado pero de repente apareció Jesús y Alfonso, nuestros amigos del colegio y nos preguntaron que estábamos haciendo, les dijimos todo lo que nos había pasado  y ellos  también se apuntaron y Jesús nos conto lo que les había pasado a ellos pero como él y su hermano Alfonso eran muy hiperactivos ¡nos dieron toda la ilusión del principio! y nos pusimos a ello con más ilusión para hacer el puzle y por fin lo acabamos con mucho esfuerzo ¡las 500 piezas! se lo enseñamos a nuestros padres. La aventura terminó pero todavía no se acababa el  verano así que hasta la otra aventura con Jesús y Alfonso.    
FIN.
Autor: Diego David

1 comentario:

  1. Ojalá se hiciera realidad la historía de Diego David.Cuenta con nosotros, Jesús y Alfonso.

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